La piel de los niños no debe entenderse como una versión pequeña de la piel adulta. Su sensibilidad, su respuesta a los medicamentos, la aparición de enfermedades propias de la infancia y las necesidades de cuidado según la edad hacen que la dermatología pediátrica tenga un papel muy importante en la salud infantil.
En esta entrevista para el Podcast de SaludPanama, Lorena Martínez conversa con la Dra. Begoña Gomar, especialista en Dermatología Pediátrica, sobre los cuidados básicos de la piel en bebés, niños y adolescentes, así como sobre algunas de las consultas más frecuentes que llegan al consultorio.
¿Qué es la dermatología pediátrica?La dermatología pediátrica se enfoca en el cuidado de la piel, el cabello y las uñas de los niños. Esto incluye desde lesiones comunes, manchas, resequedad, picaduras, dermatitis, alteraciones en recién nacidos y enfermedades inflamatorias de la piel, hasta condiciones que pueden requerir evaluación médica especializada.
Uno de los puntos centrales que destaca la Dra. Gomar es que los niños no son adultos pequeños. Por eso, no siempre se pueden usar los mismos tratamientos, medicamentos o dosis que se utilizan en personas adultas.
Dermatitis atópica: una de las consultas más frecuentesEntre las condiciones más comunes en dermatología pediátrica está la dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que puede presentarse desde los primeros meses de vida y continuar durante la infancia o adolescencia.
Aunque cada caso es diferente, puede manifestarse con resequedad, picazón, enrojecimiento o brotes repetidos. Por eso, su manejo suele requerir seguimiento, buenos hábitos de cuidado diario y orientación médica.
Picaduras, raspones y manchas en la pielEn Panamá, por el clima y la vida al aire libre, las picaduras de mosquitos y otros insectos son una causa frecuente de marcas, manchas oscuras o lesiones por rascado en la piel de los niños.
La prevención es clave: usar repelente cuando sea necesario, proteger físicamente la piel con ropa adecuada y evitar que el niño se rasque. El rascado puede hacer que la lesión tarde más en sanar, se irrite o deje más marcas.
Cuando una lesión es profunda, no mejora, cambia de aspecto o parece infectada, lo correcto es consultar con el pediatra o dermatólogo pediátrico.
¿Los niños necesitan rutina de skincare?La Dra. Gomar explica que el auge del skincare tiene un lado positivo: ha creado más conciencia sobre el cuidado de la piel. Sin embargo, los niños pequeños no necesitan rutinas complejas.
En general, para una piel sana puede ser suficiente:
- Jabón suave.
- Higiene diaria.
- Bloqueador solar cuando hay exposición.
- Crema humectante si la piel es seca o sensible.
No todos los niños necesitan productos especiales. La rutina debe adaptarse al tipo de piel y a la presencia o no de condiciones dermatológicas.
Bloqueador solar en niños: un hábito que debe aprenderse tempranoEl bloqueador solar es una herramienta importante para proteger la piel infantil, especialmente en países tropicales como Panamá, donde la exposición al sol puede ser intensa.
La protección solar no debe limitarse a la playa o la piscina. También puede ser necesaria en la escuela, durante actividades deportivas, recreos o juegos al aire libre.
En niños pequeños o pieles sensibles, los bloqueadores minerales pueden ser una buena alternativa. Lo ideal es aplicar el producto antes de la exposición solar y reforzar el hábito desde edades tempranas, igual que lavarse los dientes o bañarse.
No automedicar la piel de los niñosUno de los mensajes más importantes de la entrevista es evitar la automedicación. No todo lo que funcionó para otro niño sirve para todos los casos.
Algunas cremas contienen corticoides u otros medicamentos que, usados sin indicación médica, pueden empeorar lesiones o complicar diagnósticos que inicialmente eran más sencillos de manejar.
Ante manchas extrañas, brotes persistentes, picazón intensa, lesiones que no sanan o cambios llamativos en la piel, lo recomendable es buscar evaluación profesional.
Cuidar la piel infantil es cuidar su saludLa piel de los niños merece atención, observación y cuidado. La higiene adecuada, la humectación cuando sea necesaria, la protección solar y la consulta oportuna pueden ayudar a prevenir molestias, complicaciones y tratamientos innecesarios.
La dermatología pediátrica permite acompañar a los niños desde sus primeros meses de vida hasta la adolescencia, entendiendo que cada etapa tiene necesidades distintas y que la piel también habla de la salud general del niño.