El crecimiento de un consultorio médico trae consigo nuevos retos. Más pacientes significan también más información, procesos administrativos, seguimiento y decisiones que ya no pueden depender únicamente de una agenda o de expedientes almacenados físicamente.
Para el Dr. Martín Pretel, especialista en medicina estética, esta fue una realidad que se hizo evidente a medida que su práctica fue creciendo. En conversación con SaludPanama, comparte su experiencia utilizando SAMI como herramienta para avanzar hacia una administración más digital de su consultorio.
La administración de una práctica médica es una responsabilidad para la cual, según señala el Dr. Pretel, el médico generalmente no recibe formación durante sus años de carrera.
El reto aumenta cuando el consultorio comienza a crecer. En su experiencia, ese crecimiento puede hacer más difícil medir lo que ocurre dentro de la práctica y mantener el control de determinados procesos.
Después de evaluar diferentes plataformas, uno de los aspectos que destaca de SAMI es que encontró una solución concebida desde la realidad de una práctica médica: no solamente para manejar citas o agenda, sino también para trabajar con historias clínicas, consentimientos informados y otra información propia de la relación entre médico y paciente.
La digitalización permite cambiar también la manera en que el médico observa su propia consulta.
¿Cuántos pacientes forman parte de determinado programa? ¿Cuáles son los diagnósticos más frecuentes? ¿Qué información puede ayudar a tomar mejores decisiones dentro del consultorio?
Para el Dr. Pretel, allí está una de las grandes diferencias de incorporar tecnología a la práctica médica: "la información ya no es para guardar, sino para utilizar".
Contar con información organizada y disponible permite que los datos generados diariamente por el consultorio se conviertan también en una herramienta para conocer mejor la práctica, evaluar procesos y acompañar su crecimiento.
Implementar un software médico no significa simplemente instalar una aplicación. También implica incorporar nuevos procesos y capacitar al equipo que participa en la atención: médicos, asistentes, secretarias e incluso, en determinadas funciones, al propio paciente.
En el caso del Dr. Pretel, otro aspecto importante de su experiencia con SAMI ha sido el acompañamiento durante la implementación y la posibilidad de realizar ajustes para adaptar la plataforma a las características particulares de su consulta de medicina estética.
Su conclusión es sencilla: independientemente de la especialidad o del tamaño actual de la práctica, el médico debe comenzar a recorrer el camino de la digitalización.
El crecimiento de un consultorio no depende únicamente de atender a más pacientes. También requiere mejores herramientas para organizar información, protegerla, entender lo que ocurre dentro de la práctica y tomar decisiones con mayor claridad.
Conozca en esta entrevista la experiencia del Dr. Martín Pretel utilizando SAMI y su visión sobre el papel que hoy tiene la tecnología en el crecimiento y administración del consultorio médico.