Virus del papiloma humano después de los 30: ¿Qué deberías saber?
El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes en el mundo. Sin embargo, a pesar de su alta prevalencia, todavía genera muchas dudas, miedo e incertidumbre en las pacientes.
En el podcast de SaludPanama, la Dra. Ivys Saavedra, especialista en Ginecología, explica por qué es importante hablar del VPH especialmente en la mujer adulta, ya que el comportamiento del virus cambia con la edad.
El VPH puede aparecer a cualquier edad
El virus del papiloma humano se transmite principalmente por contacto sexual piel a piel, lo que significa que no necesariamente se requiere penetración para adquirirlo.
En mujeres jóvenes, el sistema inmunológico suele ser más fuerte, por lo que en muchos casos el virus puede desaparecer de forma natural en uno o dos años. Sin embargo, después de los 30 años el comportamiento del virus puede cambiar, aumentando el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas si no se detecta a tiempo.
El control ginecológico es clave para detectarlo
Muchas mujeres creen que el Papanicolau detecta directamente el virus del papiloma humano, pero en realidad su función es identificar cambios en las células del cuello del útero que podrían estar causados por el virus.
Hoy en día también existe el test viral o genotipificación del VPH, que permite identificar si una mujer tiene virus de bajo riesgo o alto riesgo, siendo los tipos 16 y 18 responsables de la mayoría de los cánceres relacionados con este virus.
Por eso, en muchas mujeres mayores de 30 años se recomienda realizar un co-test, que combina el Papanicolau con el test viral para obtener un diagnóstico más completo.
Tener VPH no significa tener cáncer
Uno de los mensajes más importantes que destaca la especialista es que recibir un diagnóstico de VPH no significa tener cáncer.
En muchos casos, el virus puede permanecer sin síntomas durante años, y gracias a los controles ginecológicos es posible detectar lesiones tempranas que pueden tratarse antes de que evolucionen a cáncer.
De hecho, el cáncer de cuello uterino es considerado uno de los cánceres más prevenibles, siempre que se realicen los controles adecuados.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
La Dra. Saavedra recuerda que existen dos pilares fundamentales para prevenir las complicaciones del VPH:
- La vacunación contra el virus del papiloma humano
- Los controles ginecológicos periódicos
El mensaje final es claro: aunque el virus del papiloma humano es muy común, la detección temprana y la prevención permiten reducir significativamente el riesgo de cáncer. Mantener controles ginecológicos regulares es una de las formas más importantes de cuidar la salud femenina.