📢 La nutrición infantil no empieza en el plato con la Dra. Judith Ho 📢
En esta entrevista exclusiva, Lorena Martínez (@SaludPanama) conversa con la Dra. Judith Ho, Pediatra Nutrióloga, para el PodCast de @SaludPanama. 🩺🎙️
La alimentación de un niño no comienza cuando se sienta a comer, sino mucho antes: en el embarazo, en la lactancia, en los hábitos familiares y en el entorno emocional que rodea cada comida. En este episodio exploramos cómo se construye la relación de los niños con la comida desde sus primeras etapas de vida.
La responsabilidad de alimentar bien a nuestros hijos.
Cuando pensamos en la alimentación de nuestros hijos, solemos enfocarnos en qué comen: frutas, vegetales, proteínas, porciones… Pero la realidad es más profunda. Tal como explica la Dra. Judith Ho, la nutrición infantil empieza mucho antes de que la comida llegue al plato.
Alimentar a un niño no es solo una acción mecánica, es un proceso que involucra desarrollo neurológico, experiencias sensoriales, ambiente familiar y hábitos construidos desde los primeros meses de vida.
Comer es una habilidad que se desarrolla
Para que un niño pueda alimentarse adecuadamente, necesita tener ciertas bases físicas y neurológicas:
- Control del tronco y postura adecuada
- Coordinación para masticar y tragar
- Fuerza en los músculos orofaciales
- Dentición acorde a su etapa
Cuando alguno de estos factores no está maduro, el problema no es que el niño "no quiera comer", sino que no tiene las herramientas físicas para hacerlo. Esto cambia completamente la forma en que debemos abordar la situación.
La experiencia también alimenta (o bloquea)
Las experiencias previas con los alimentos marcan profundamente la conducta alimentaria.
Un niño que se atragantó con un alimento puede rechazarlo durante meses. Otro puede tener mayor sensibilidad a sabores o texturas. Esto no es capricho, es una respuesta sensorial real.
Por eso, la Dra. Ho enfatiza que no se trata de obligar, negociar o presionar, sino de:
✔️ Comprender las preferencias del niño
✔️ Ofrecer alternativas con texturas o sabores similares
✔️ Reintroducir alimentos con paciencia y en otro momento
La exposición repetida y sin presión es mucho más efectiva que la insistencia forzada.
Cada niño come diferente (y eso es normal)
Comparar a los hermanos o a los hijos con otros niños es uno de los errores más frecuentes. Cada niño tiene su propio ritmo, apetito y relación con la comida.
Algunos comen lento, otros rápido. Algunos prefieren alimentos separados, otros mezclados. Mientras haya variedad y equilibrio, no existe una única forma "correcta" de comer.
El objetivo no es que todos coman igual, sino que desarrollen una relación saludable con la comida.
Errores comunes que afectan la nutrición infantil
En consulta, la Dra. Judith Ho observa con frecuencia:
🔹 Porciones inadecuadas (muy grandes o muy pequeñas)
🔹 Trasladar hábitos de adultos a niños (por ejemplo, saltarse comidas)
🔹 Exceso de permisividad con alimentos poco nutritivos
🔹 Falta de horarios estructurados
Los niños están en crecimiento constante. Su cerebro, sistema inmune y órganos necesitan nutrientes específicos en momentos específicos del día.
La estructura y los hábitos tempranos son una inversión en salud futura.
La nutrición también es preventiva
La consulta nutricional no debería comenzar cuando ya existe un problema. Idealmente, forma parte del seguimiento regular del niño, al igual que las visitas al pediatra o al odontopediatra.
Las evaluaciones periódicas permiten detectar:
✔️ Deficiencias de vitaminas o minerales
✔️ Alteraciones en el crecimiento
✔️ Excesos de peso
✔️ Malos hábitos alimentarios tempranos
Corregir a tiempo es mucho más sencillo que modificar patrones ya establecidos en edades mayores.
El mensaje clave para los padres
La alimentación infantil es un proceso integral. No se trata solo de insistir en que el niño coma, sino de entender por qué come como come.
Ambiente, experiencias, desarrollo, emociones y hábitos influyen tanto como los alimentos mismos.
Como destaca la Dra. Judith Ho, muchas veces el trabajo no está en cambiar el menú, sino en ajustar el entorno, la rutina y la forma en que se ofrece la comida.
Prevenir, observar y acompañar son las herramientas más poderosas para criar niños saludables que, en el futuro, se conviertan en adultos con una relación equilibrada con la alimentación.